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sábado, 3 de noviembre de 2007

Polvo en los ojos

(Lo bonito de los blogs -al menos una de las cosas bonitas- es que escribas una entrada diciendo que no tienes tiempo para escribir más ni leer a los demás... y te dejen 11 comentarios al respecto. Eso, coño, eso es bonito.)

Dos hombres, conocidos de vista (del trabajo quizá), charlan mientras esperan el metro y se calientan las manos en los bolsillos de sus abrigos.

-Eh tío, ¿has oido lo último sobre la sentencia? ¿Has oído lo que ha dicho el cabrón de Zaplana?
-¿Quién?
-Joder, Zaplana, el portavoz de Rajoy, el que antés era presidente de aquí, de la Generalitat.
-¿Presidente de la qué?
-Bueno, mira, es igual. De lo del 11-m sí que te has enterado, ¿no?
-Coño, pues claro. Pero de eso hace ya un montón de tiempo, años lo menos...
-Digo de la sentencia, hombre. El tema de que ETA definitivamente no ha tenido nada que ver, y todo lo demás, aunque en el PP digan que...
-Ehhh, para, tío, para... Que yo de política no entiendo.
-Si no es cuestión de política, es que es algo más trascendente...
-¿Más qué?
-Más importante.
-Bueno, es que a mí todo eso, pues como que no... No sé, me da un poco igual.
-¿Te da igual la sentencia del 11-m? ¿Pues no me has dicho esta mañana que salías a fumarte un cigarro y a comprar el periódico?
-Sí, tío, a fumarme uno y a comprar el Marca, a ver qué decía de lo de Alonso.
-...
-¿Qué, qué pasa?
- Nada. O sea, tú cuando dices "el periódico" estás diciendo el Marca.
-El Marca, o el As, si no lo tienen.
-Ajá.
-Pues, ¿qué coño de periódicos lees tú?
-...
-¿Eh, eh? ¿No será que lees el Sport?
-Si te digo la verdad, estoy empezando a pensar en dejar de leerlos todos.



domingo, 14 de octubre de 2007

Menos samba, y más trabajar



Ando bastante ocupado estos días, y hasta que me organice el tiempo (Tiempo) y las cosas (Materia) no podré hacer gran cosa (cosa). Quiero decir que me da lástima no tener tiempo (tiempo), por ahora, de escribir mis acostumbradas memeces, pero que lo que de verdad me jode es no tenerlo para leer lo que escriben en los blogs a los que semos asiduos, ya que ellos SÍ aportan cosas interesantes a la güeb. Si alguno de los aludidos entrara aquí, sepa que lo siento y que cuando tenga un hueco para aburrirme haré una ronda lectora por los lugares de costumbre, y puede que alguno más.

Hu ha.

martes, 11 de septiembre de 2007

Ser español (¡Coño!)

Yo jamás he salido de mi Tierra, pero he viajado lustros y lustros por el Tiempo. Han defecado sobre mí miles de millones de hombres y mujeres, pero siempre he tenido claro cual es el estiercol que quiero tragarme, cual es la mierda con la que quiero ser abonado. Cuando estuve en las altas cimas escupí a quienes se amontonaban a mis pies; miré con orgullo y desprecio a los que me salpicaban de barro cuando estuve tirado a un lado del camino. Siempre miré al frente, y, no obstante, jamás he mirado adelante. No escuché, ni dije nada digno de ser oído. Con dos cojones.


Me quejé de la suciedad que me cubría, y grité y pataleé cuando quisieron lavarme. Vivan las cadenas. El sudor rancio es el rocío de mis campos, la caspa mi nieve, las lágrimas de mis hijos mi lluvia; el Sol es mi techo, y Dios, mi confidente. Yo grito y grito, exijo, despilfarro, acaparo, ambiciono, y nunca regalo, ni escucho súplicas, ni bajo la mirada. Nunca me retracto, ni sé disculparme.
Yo soy el vino y la fiesta, soy el sexo oscuro y el oscuro hábito de las monjas. Visto de prieto y ceñido oro, para cubrirme del polvo y la mugre del mundo. Rojo es mi capote, y rojo burdeos la noble sangre que derramo, ufano, viril, valeroso. Chapoteo en ella, la veo mezclarse con la arena en una pasta marrón y grumosa, y quisiera sentir esa pasta, la harina del dolor, deslizarse entre mis dedos. Yo corto orejas y rabos, yo mutilo mi propia historia, nunca perdono y siempre olvido. Yo no sé leer.


Yo soy España. El Tiempo por el que viajo me ha tratado mal, y algunos de mis hijos me traicionan. Quizá está apagándose mi fuego, sofocado por negros, jipis, maricas, rojos, feministas, escritores y demás escoria. Quizá, poco a poco, estoy desapareciendo, pero aún vivo en lugares como Tordesillas, la Maestranza o el Valle de los Caídos.
Yo soy España. Odiadme, pues aún tendré la entereza de reconocer que no merezco otra cosa.


miércoles, 22 de agosto de 2007

¡Reguetón! O como se escriba.

Vale, yo no habré hecho nada de provecho durante el verano. Pero es que, para hacer ciertas cosas, es mejor quedarse en el sofá. ¿O no?



Lo que más me mosquea son las literas. ¿Serán hermanos? ¿Medio-hermanos? ¿O tan sólo primos?

En fin. Hay tántos mundos, dentro de este mundo...

lunes, 2 de julio de 2007

Génesis

En el principio estaba Dios, que no es capaz de recordar con claridad si Alguien lo hizo o si fue Él quién se hizo a Sí Mismo. Durante seis días con sus noches fabricó el mundo tal como lo conocemos hoy, pero cómo podía ver el futuro y vio que en el futuro el Mundo sería una pocilga (y todo por culpa suya), se alegró de que le quedara un día antes de que fuera Lunes y tuviera que volver a sus obligaciones habituales. Cómo Dios podía ver el futuro, antes de iniciar su titánica tarea había visto que seis días después vería que milenios después el Mundo sería una pocilga, así que se había reservado el Domingo para tratar de arreglarlo.
Tal Domingo se levantó sobre las 11:30 am, se rascó la barba de seis días, y con prisas y de mala gana creó la música, la literatura, la pintura, el sexo oral y la marihuana. "Así", pensó, "los que en el futuro que puedo ver no sean redomados y malditos hijos de puta, podrán olvidarse de que el Mundo que he creado es una pocilga, y hasta podrán imaginar Mundos mejores. Y los redomados y malditos hijos de puta, además podrán disfrutar y usar de éstas cosas para sus propios fines. Y todos amigos." Luego Dios se vistió perezosamente, se calzó las chanclas y se fue a hacerse unas cañas y unas tapas con Odín, Alá y Vishnú al bar de la plaza.
Qué va, todo esto es mentira, en el principio solo estaban las amebas, unos bichos más o menos transparentes que se abrían cuándo querían comerse a otro bicho, se cerraban sobre él y se lo tragaban. Y las amebas, tras un complicado proceso de evolución y sublimación, han acabado por transformarse en unos bichos muy parecidos, que además de tragarse muchas cosas interesantes y dar bastante por culo, pueden empuñar armas o manejar internet: son los redomados y malditos hijos de puta que me han echado de mi anterior espacio, por poner un ejemplo.
Así que a ver qué tal nos va en Blogger. He dicho.